El Centro de Mayores de la Plaza Mayor de Cáceres acogió este jueves una jornada cultural que trascendió el formato habitual de concierto para convertirse en una experiencia participativa, cercana y profundamente humana.
La iniciativa, impulsada por Cáceres 2031 con motivo del 50 aniversario del centro, se planteó como un regalo colectivo para sus usuarios y usuarias, y logró consolidarse como un ejemplo de cultura compartida y accesible. La propuesta también sirvió para reconocer la implicación activa del colectivo, que ya ha participado en iniciativas culturales previas como el flashmob “Cáceres Moves Europe”, evidenciando el papel protagonista de la ciudadanía en la construcción cultural.
El concierto contó con la participación de la violinista Yiyun Zhao y el violinista Jacob Ormaza-Vera, junto a los GLI Chamber Players, en el marco del Innovation Summit del Global Leaders Institute. La propuesta musical destacó por su carácter innovador y por la interacción directa con el público. Durante la interpretación de la pieza “Nana”, los asistentes fueron invitados a acompañar a los intérpretes con su voz, generando uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Uno de los aspectos más valorados fue la forma de interacción con el público, basada en el respeto, la cercanía y la naturalidad, alejándose de enfoques paternalistas y reforzando una relación directa y auténtica con los asistentes.
El evento reunió a más del 70% de las personas afiliadas al centro, lo que pone de manifiesto el alto nivel de participación y el interés que despiertan las propuestas culturales cuando se diseñan desde la inclusión y la participación real.
El repertorio incluyó obras de Dmitri Shostakovich (5 piezas para dos violines), Chen Yi (Memory, para violín solo) y varias piezas ecuatorianas como “Alma en los labios”, “Leña verde”, “Los bandidos” y “Nana”, esta última interpretada junto al público.
Esta acción se enmarca en el concepto de Transcultura promovido por Cáceres 2031, entendido como una forma de vivir la cultura que conecta generaciones, territorios y sensibilidades a través de la emoción, la escucha y el encuentro.
Desde la organización se ha querido destacar también la colaboración de Carmen Bohoyo Téllez, directora del centro, por su implicación y disposición para hacer posible esta actividad.
La jornada fue inmortalizada en una fotografía grupal cedida por Demetrio Fernández, reflejo de un encuentro en el que la música volvió a demostrar su capacidad para generar comunidad.
Esta acción ha sido posible gracias al Innovation Summit del Global Leaders Institute y refuerza la idea de que la cultura, cuando se comparte de manera auténtica, trasciende el formato de evento para convertirse en una experiencia significativa.


